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Agenda 2018 | Tenuta San Guido Sassicaia 2013.

Tenuta San Guido Sassicaia 2013.

Puntuación El Alma del Vino : 19/20.

Me preguntaba alguien a través de las redes sociales sobre los motivos que me habían llevado a descorchar tan pronto un Sassicaia 2013. Algo que no es la primera vez que me sucede cuando algunos puristas comprueban, supongo que con ese estupor personal trasladado, que abro botellas de vino de alta alcurnia legendaria cuando en realidad y según sus criterios, esos vinos deberían ver la luz mucho más adelante en el tiempo. Por contra, alguien me dijo una vez que los vinos son para beberlos, no para guardarlos. En el punto medio de ese debate me sitúo yo. Ni creo que haya que abusar de tiempos adicionales para botellas después de que lleguen a tus manos, ni tampoco considero que el tiempo en botella no conceda a ciertos vinos más elegancia, más madurez y empaque. Pero si les digo la verdad, algo que siempre busco, este Sassicaia 2013 y aún con la previsión de mayor genialidad gustativa mediando una guarda responsable en botella, tiene ya un presente maravilloso, fuera de cualquier presunción deinfanticidios. Quien dirige este blog está más que agradecido de catar de barrica, de botella e incluso vinos que fueron rescatados de colecciones perdidas y olvidadas, conservados en botellas llenas de polvo, con esa necesidad que reclaman de ser filtrados y convenientemente decantados. Cualquiera de esas opciones es maravillosa, y ninguna de ellas debe despreciarse. Y es que aprender realmente a catar, incluye todas las opciones posibles. Bajo el estandarte aristócrata del Marqués Mario Incisa della Rocchetta, padre del proyecto consistente en llevar el ideario vitivinícola bordelés a la Toscana, este Sassicaia en la edición de vendimia 2013 presenta una elaboración basada de modo mayoritario en uvas de la casta cabernet sauvignon, con un aporte menor complementario de cabernet franc, fruta cosechada en las parcelas de la propiedad, que gozan de suelos con diversas composiciones. La caliza muy presente, pero también materia rocosa y arcilla. Exposición cardinal oeste, suroeste, en una altitud de entre cien y trescientos metros sobre el nivel del mar. En su proceso de vinificado se comienza con un prensado suave de las uvas y un fermentado alcohólico que tiene lugar en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, uso de levadura indígena. Maceración con las pieles que se prolonga durante un tiempo de entre nueve y doce días, y posterior maloláctica que se lleva a buen término en idénticos continentes. Maduración de dos años en barricas de madera de roble francés, con un tiempo posterior adicional de afinado en botella antes de su salida al mercado.
Acompañó a mi familia durante una de las cenas navideñas, con un rendimiento óptimo.
En copa parada desliza un cromatismo apicotado intenso, con reflejos púrpura y grana, nariz que descubre nostalgias de fruta negra en sazón, flores y arbustos silvestres en segunda instancia, guiño que me ha recordado lavanda y violetas, dejando escapar a continuación evocadoras notas especiadas y un fondo balsámico que da mayor empaque, si cabe, al perfume. Fragancia plena, compleja y equilibrada, la fruta siempre en primer plano. La boca es sustanciosa, jugosa, delicada en el inicio y elegante en el paso, con ducha de fruta cuando el vino alcanza el paladar, envolvencia, prodigiosa estructura y unos taninos golosos y bien afinados, frescura y músculo. Tiene longitud, repican las campanas llamando a antocianos, riega la boca de expresión frutal, tapiza el paladar y se extiende con una sugerente ampulosidad. Más que magnífica persistencia, la retronasal insiste en recuerdos a moras, arandanos y ciruelas negras, algún punto floral y silvestre, vainilla y pimienta, con el eje de regaliz y en esta fase de la cata, un final en donde un punto tostados, frutos secos, deja paso a una explosión de sapidez.
Una estupenda añada del legendario Sassicaia, que presume de un presente escultural y que sin lugar a dudas, mediando esa reserva premeditada y responsable en botella, alcanzará mayores glorias.

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