Caves Ferreira Doña Antonia Porto Reserva Tawny NV.
Puntuación El Alma del Vino : 17/20.
La imagen de la etiqueta y el nombre de este vino de Oporto, reserva tawny, rinde cumplido homenaje a Doña Antonia Adelaide Ferreira, mujer legendaria que contribuyó de modo activo a la consolidación de la compañía y de una marca, en el mercado. Ella, apodada ferreirinha, defendió con una actitud emprendedora el desarrollo del cultivo vitícola enfrentándose incluso con el gobierno de su país, poco interesado por las vides y las bodegas. El apoyo a los trabajadores de sus tierras y su pelea contra la filoxera la han convertido con el paso del tiempo en un personaje relevante y de gran atractivo para portugueses amantes de la cultura del vino y sin duda para todo el resto de apasionados de esta fascinante cultura, repartidos por todos los rincones del mundo. Doña Antonia también tuvo que ver en el inicio de las exportaciones de vino de Oporto a Inglaterra.
Elaborado con una conjunción varietal de uvas de las castas touriga franca, touriga nacional, tinta barroca, tinta roriz, tinta cao y tinta amarela, bajo el seguimiento y criterio del enólogo Luis Sotomayor, estamos delante de un elegante y sutil vino, que pasa por una vendimia manual, fermentado con maceración, controlando temperatura y densidad durante el proceso, facilitando de ese modo la actuación del enólogo que elije el instante preciso para sumar el alcohol vínico, deteniendo la fermentación y respetando el dulzor natural. Cada variedad se trata por separado y una vez hecha la selección para la mezcla final se trasladan a Vila Nova de Gaia, en donde maduran en barricas de madera de roble. Finalmente y en ese ensamblaje se usan vinos de diferentes añadas y orígenes. En la fusión se manejan vinos de cuatro y doce años, siendo la media de siete años.
En copa parada afirma un cromatismo rojo rubí y grana, con insinuaciones brillantes y limpias, despliega en la cercanía aromática recuerdos de frutas rojas y blancas con hueso, arropes y compota, segundo plano de flores secas, especiados y frutos secos, un guiño muy ligero de barnices y caramelo. Elegante en su fragancia, equilibrado.
La boca abre con una sensación rotunda de equilibrio, desliza una traza de calidez y un canto goloso, el matiz oxidativo bien acoplado y una prolongación que llena boca y paladar, recreándose. Sabrosa acidez que encaja en el conjunto con maestría. La fase retronasal habla de ciruelas, orejones y fruta roja en confitura, gestos de compota navideña, flores y almendras y nueces, tostados finos con un punto que evoca vainillas y canela. Goloso sí, pero sin excesos, con el sello de dulzor bien equilibrado. Una loa al buen gusto.

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