Bodegas Bhilar Phinca San Julián 2020.
Puntuación El Alma del Vino : 19/20.
Base varietal en proporción mayoritaria de uvas de la casta Tempranillo y un aporte menor complementario de fruta de Graciano junto a otros racimos dispersos en el viñedo, dan vida a este vino tinto que surge del trabajo vitivinicultor de David Sampedro y Melanie Hickman. El paraje en donde las viñas cumplen con su ciclo vegetativo está ubicado en el término municipal de Labastida, en la zona alavesa de la denominación de origen calificada Rioja. Menos de una hectárea de extensión, con emplazamiento en lo alto de una escarpa, sobre suelos de piedra caliza y una centenaria antigüedad. La influencia climática es continental con atisbos atlánticos. En el proceso de vinificación, tras la recolección manual del fruto, hay espacio para una primera selección individual de cada grano de uva, trasladándolos a barriles abiertos, prensado utilizando los pies, fermentación alcohólica sin añadido de levaduras y con un cuarenta porcentual de racimo entero. Maduración durante un período de dos años en barricas de madera de roble francés con una capacidad de doscientos veinticinco litros. Descorche y servicio en copa, desplegando una cromática roja picota limpia, brillante, con reflejos violáceos, apertura aromática poblada de memorias de fruta negra y roja en sazón, con una buena profundidad balsámica y un guiño de hierbas aromáticas, recuerdos de fresas de mata, arándanos, mentoles, regaliz, bergamota, salvia y lavanda. Es un vino cuya fragancia se muestra amplia y cuyo fondo expone un discurso de mineralidad, piedra de río. Boca muy sabrosa y envolvente, ducha de fruta, equilibrio y volumen, con la nota tánica golosa y orgullosa, sugerente punto de amargor que redondea su exhibición. Potente, con longitud, persistente en alta seña. Buena complejidad, pero la fruta siempre en primer plano de protagonismo. Hechizo de uvas.

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