Bodegas Basilio Izquierdo Acodo Orange Wine 2016.
Puntuación El Alma del Vino : 18’50/20.
Se comenta que los orange wine ya se elaboraban en elCaúcaso mucho tiempo atrás, hace más de seis mil años en tierras georgianas, usando en aquella época ánforas que se enterraban, en donde se llevaba a cabo una fermentación de uvas blancas que maceraban con semillas y pieles sin que fuera necesario el añadido de levaduras y con el frío subterráneo como única garantía de control térmico.
También cuentan que el inventor real de la acepción orange wine fue obra de un británico dedicado al comercio del vino, que quiso acuñar el concepto ante la imposibilidad de sus elaboradores de dar con un término certero para definirlos. Así lo explica la master of wine francesa Isabelle Legeron en su tratado sobre la cultura vitivinícola Natural Wine.
Mucho más contemporáneo es el ejemplo innovador del genial Basilio Izquierdo, elaborador y apasionado emprendedor, que ha querido sorprendernos con este Acodo Orange Wine, que en edición de añada 2016 he podido catar en su compañía.
Lo primero que transmite este vino es una estética brillante y admirable. Pero el mayor de los elogios se esconde durante la fase gustativa, incluso más allá de la aromática. Me dice Basilio que es un vino que está obteniendo mucha aceptación en el mercado asiático, siendo tal vez, y esto ya es apreciación propia, uno de esos proyectos admirables del enólogo manchego, riojano de adopción, que hay que saber comprender por encima de reflexiones rápidas carentes de rigor. No es un vino considerable para cualquier consumidor, y no lo digo por ignorancia ó sapiencia, antes bien por cuestión de buen gusto y sensibilidad. Por favor, que nadie se asuste. Es correcto decir que estos vinos se elaboran como los tintos, con maceración del mosto con las pieles, en este caso gracias al aporte de dos tipos de uva, viura y garnacha blanca, las predilectas de Basilio. El plus es el origen de la fruta que procede de viñas anteriores a las selecciones clonales y sin duda el aval del trabajo con lías, battonage,también tiene influencia en el resultado final.
Lo que diferencia el orange wine de Basilio Izquierdo del tópico habitual en la leyenda de los vinos naranja es la presencia de madera en su proceso de elaboración. Sin duda y pasados caucásicos aparte, en nuestros tiempos, parece como si fuese obligada la presencia de ánforas y tinajas, siempre con un sello añadido de vino natural. Sin exceso de parafernalias y celofanes, Basilio abre la botella y comienza con detalle una apasionada exposición verbal.
Presencial en copa parada, con tonalidades naranjas y ambarinas brillantes, limpieza y reflejos dorados, deslizando en la cercanía aromática nostalgias de fruta blanca en sazón, registros cítricos finos y escarchados, con segunda instancia destinada a memorias florales y algunos balsámicos de menor intensidad. La boca va a más según se templa la copa, con buen lineal de acidez, describe frescura y fruta y me resulta untuoso en clave de media expresión. Sabroso pero sin cargas excesivas de dulzor, bien equilibrado, con estructura y persistencia. No diría que es un vino tánico, condición que identifica los blancos de Basilio, pero en cambio sí ofrece momentos de buen volumen en el paso. La retronasal esgrime recuerdos de ciruelas proustianas, avances de limón, pera y almibares suaves, flor de naranja y algunos guiños de hinojo, frescura, alcance y llegada.

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