Marisol Rubio Cipma I 2021.
Puntuación El Alma del Vino : 18/20.
La evolución del color en los vinos no siempre es un detalle a tener en cuenta más allá de lo que se exprese en los capítulos restantes de la cata. Porque Piedad y Jorge, dos jóvenes viticultores del municipio toledano de Villanueva de Alcardete, honran la profesión de los hombres y las mujeres del medio rural, a base de un trabajo concienzudo trazado desde el amor a su padre, Cipriano Garrido y su madre, Marisol Rubio, mujer cuya identidad da nombre a este dominio vitivinícola alcardeteño. De esa pasión nace este Cipma I, un monovalente de la casta Pedro Ximénez, vino blanco seco, que surge del cultivo de viñas en el lugar de Finca La Rizosa, ubicada en el límite geográfico de las provincias de Toledo y Cuenca, a una altitud sobre el nivel del mar de ochocientos treinta y siete metros, desplegada en una extensión de terreno de veinticinco hectáreas. Una variedad de uva poco frecuente en esa zona de España, a la que los dos hermanos tratan de sacarle toda su capacidad expresiva. Los suelos que asientan el terreno son en mayor proporción de composición franco caliza, con zonas arcillo arenosas que completan el conjunto. Tras la cosecha manual del fruto, se procede en bodega mediante un despalillado parcial inicial, seguido por un suave estrujado, molido y prensado, que se anticipan a un desfangado que tiene lugar en tanque de hormigón subterráneo. Fermentación alcohólica y traslado a barrica de madera nueva de roble americano, con una capacidad de doscientos veinticinco litros, en donde se gestiona un removido semanal de lías. Tras el periodo de maduración y afinado, se procede al embotellado. Perfila en copa parada una cromática marcada, intensa, con un amarillo dorado joven, limpio y brillante, nariz a la que alcanzan nostalgias frutales, florales y especiadas, con un eje balsámico, detallando pomelo, ralladura de piel de limón, melocotón de viña y kumquat, punto de membrillo más liviano, con esencias de camomila y azahar, heno y cereal tostado, finalizando con un perímetro de salinidad. Amplio en boca, untuoso y graso, volumen y buena estructura, largo y con sensación de pulposidad, concentración y músculo. Equilibrado, despliega un buen tiro de acidez y proclama alcance y llegada, junto a un buena seña de persistencia. Es un vino tapicero de lengua, encías y paladar, plasmado en una buena edición de vendimia.

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