Bodegas El Paraguas - El Paraguas Atlántico 2024.
Puntuación El Alma del Vino : 19/20.
Felicísimo Pereira fundó junto al periodista Marcial Pita la bodega El Paraguas en el año dos mil once, constituyendo la sede de operaciones en el término municipal orensano de Rivadavia, en el corazón de la comarca de Ribeiro. Pereira, enólogo formado en Requena, representa una larga trayectoria familiar de dedicación a la vitivinicultura y además asesora de modo externo a dominios de al menos, hasta tres denominaciones de origen gallegas. Si una característica destaca cuando uno se acerca en este vino blanco es la expresión que descarga, la pureza y una sensación de estar delante de un vino de Ribeiro, estructurado, limpio, dotado de una sugerente frescura y un paladar abierto a una identidad, acorde a los tiempos y en mi opinión, un valor seguro, vendimia tras vendimia. En el presente, Pereira trabaja desde la localidad de Cenlle, en pleno Valle del Avia, gestionando viñas asentadas en suelos de componente arenosa con subsuelo granítico, de las que se vendimia la fruta necesaria para elaborar vinos sinceros. Parcelas de apelativos tan diversos como La Cabrita, La Castiñeira, La Viña del Médico, Paraje de la Mina y Capilla de Nuestra Señora del Socorro, de las que surgen, tras ciclo vegetativo, los racimos de las castas Treixadura, Godello y Albariño, encauzados para dar vida a este vino. Vinificado independiente en función de cada tipo de variedad, siendo la Treixadura la protagonista principal del coupage y alternando depósitos de acero inoxidable y madera de roble en función del criterio del enólogo. Así, la variedad godello permaneció tres meses de afinado y maduración en barricas de madera de roble francés de seiscientos litros de capacidad. Descubre en copa parada una cromática amarilla, limpia y brillante, con reflejos pajizos suaves y glaucos. Nariz que abre nostalgias de pera de agua, cítricos, flores y matorral, aires de salmuera y algún esbozo balsámico de segunda línea. Aporta también recuerdos de nogal y masa madre panadera. La boca abre expansiva, grasa, cremosa, con buen lineal de acidez, refrescante, sabroso y muy atlántico en cuanto a personalidad. Directo, crepitante y con un guiño salino que redondea su carga expresiva. Vital, equilibrado. Muy buena seña de persistencia. Una extraordinaria edición de cosecha.

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