Carnisseria Colom Vila Botifarra d'ou amb mongeta del collsacabra i allioli - Botifarra negra.
Puntuación El Alma del Vino : 9/10.
Francesc Colom forma parte de esa romántica bandera de los hombres y mujeres del medio rural catalán, cuyos antepasados forjaron sus vidas en torno a lo que se define como cultura del payés, vinculados al sector primario y a la economía de las masías, distribuidas por el entorno rural de campo y montaña. Una filosofía de vida que en el caso de Colom, desembocó en el año dos mil tres, en la obtención de un puesto de venta directa en el Mercat Municipal de Manlleu, termino municipal barcelonés de la comarca de Osona. La carnicería de Colom se nutre de materia prima, carne y embutido, de proximidad, haciendo valer una larga tradición catalana que se deja ver en referencias como estas botifarras, plenas, sabrosas y untuosas. En concreto, la botifarra de huevo con judía del collsacabra y alioli, una de las dos que forman parte de mi reciente degustación, fue galardonada con el primer premio en el Concurso de Botifarras Artesanas y Singulares de Huevo del Oficio de Carne, en la edición del año dos mil veintidós. Suave, cremosa, vinculada en sabor a la gastronomía catalana, con visuales y perceptibles pedazos de esta legumbre de la comarca interior catalana del Collsacabra, variedad muy adaptable a montaña que cumple bien su ciclo biológico en suelos de composición arenosa y que tiene su momento ideal de siembra coincidiendo con San Juan. Una botifarra magra, grasa, envolvente, fresca y que no es preciso decirlo, menos aún después de probarla, cumple con los cánones de excelencia en cuanto a materia prima. Mis recuerdos de infancia y adolescencia en casa de mis abuelos paternos, por cierto él nacido en Manlleu, han agitado en positivo mi memoria con estos dos referentes de la carnicería de Colom. Estupendas.


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