Embotits Obach Canelones de asado con setas.
Puntuación El Alma del Vino : 9/10.
El día de San Esteban es tradición degustar una ración de canelones en tierras catalanas. Así me lo trasmitió mi querida abuela Aurora y de ese modo procuro cumplir con la costumbre familiar. Ella los elaboraba con una pasión desbordante, magnífica bechamel y alquimico relleno. Casi religión de abuela a los fogones, epifanía de una mujer que pasaba horas imaginando y plasmando, editando un mise en place cuidado y premeditado. Recuerdos de infancia y adolescencia, aquellos canelones de la yaya. Competir con aquellas piezas de pasta ancha cilíndrica rellenas de carne, menudillos y otras lindezas, es una tarea compleja y sin duda Eduard Obach lo entenderá. El obrador del Alt Urgell presenta en sociedad estos otros, que apuestan por un compendio de ingredientes que incluye carnes de cerdo y ternera, cebolla, tomate, champiñones, caldo de pollo y verduras, bechamel que parte de leche de vaca de La Reula, mantequilla del Cadí, aceite de oliva virgen extra, sal, ajo, además de la cobertura de pasta fresca. Melosidad, cremosidad, buen gusto y criterio. El supuesto origen italiano de este planteamiento gastronómico, atribuido al compositor italiano Gioachino Rossini, que además de buen oído tenia un excelente paladar, no resta ni ápice de importancia a la tradición catalana, un plato sincero, directo y lleno de resonancias emocionales. Obach mantiene viva la tradición.


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